COMPAÑEROS DE CAMPSARED

"Podeis decir lo que pensais de vuestros encargados, de los objetivos, de la venta activa, de los cursos, de Sumando valores, seguridad, promotores del cambio, sindicatos, y todo lo que querais. Hubo en tiempos un blog de un compañero en donde mucha gente dejó sus comentarios, hoy no existe y por eso nace Campsared blog, para reunir a todos, para los COMPAÑEROS DE CAMPSARED"




Este blog como indica en la cabecera es sólo la continuación del creado por el compañero EXPENDEDOR-VENDEDOR el 20 de noviembre de 2008 y que por problemas técnicos fue imposible actualizar. Como aquel, mantiene la idea de tener una plataforma de comunicación, de reivindicación y sobre todo un medio de expresión para todos los trabajadores de CAMPSARED.



Bienvenidos a este foro de diálogo e información.



Recordar que si visitais esta página por PRIMERA VEZ, para conocer el contenido completo de este blog debeis comenzar por el antiguo blog pinchando en este enlace:

'http://www.campsaredsprint.blogspot.com'





jueves, 26 de mayo de 2011

YO CONFIESO

 por revoltosina

PADRE VENGO A CONFESARME,

En los ultimos tiempos he pecado mucho.

He mentido al cliente, al no indicarle que el vale descuento para El Corte Inglés es sólo si se gasta cincuenta  euros, aunque otros lo llamarían omitir la verdad y los pequeños detalles, que para éso está la letra pequeña.

También le he mentido al decirle que las naranjas estaban traídas de esta semana, cuando la verdad es que ya deberían estar retiradas.

No cumplo con los deberes de mi empresa, y alguna vez se me olvida dar el famoso 'vale descuento'.

Me acuerdo muy mucho de mi jefe de zona y de mi delegada y no para bien. Me gustaria colocarles en mi puesto a ver que tal se les daba.  Es facil poner un mínimo de ventas a una estación, pero ellos realmente no saben si esa estación puede o no conseguirlo, solo se limitan a decir que con esfuerzo se logra.

Tengo envidia de las estaciones de la delegacion 20 que han conseguido vender tantas paletillas y han aumentado un 500% la venta de SPO con respecto al año pasado.  Claro que en mi estación alguien dijo que a las paletillas les sobraba tocino. Eso despues de haberlas pagado y probado. Me pregunto, ¿Qué les pasara si el año que viene no superan las ventas?

A veces uso mi sonrisa un poco más exagerada para poder vender algun boleto de la Cruz Roja, o rasca,  o para intentar encalomar al cliente unas naranjas que ya deberian retirarse.


Nota del administrador:  Has sido muuuuy mala, asi que,
Castigada por no vender SPO (Campsared Blog)

sábado, 21 de mayo de 2011

LA IMAGINACION AL PODER


"La imaginación al poder" es uno de los muchos y hermosos eslóganes de mayo del 68 que pasaron a los anales de la historia.  En este mayo hispano de 2011 hay también muchos y primorosos:
  • La revolución, se hace desde el corazón

  • Sin el pueblo no sois nada

  • La peor lucha es la que no se hace

  • Cría ricos y pagarás sus crisis

  • Rescatad a las personas, no a los bancos

  • Políticos y banqueros,,, mentirosos y usureros

  • Menos democracia representativa y más democracia participativa 

  • Más valores universales y menos valor añadido

  • No somos mercancía en manos de políticos y banqueros


Son muchos, unos originales, otros copiados, algunos rescatados de la memoria de hace 40 años, pero todos con un afán ilusionado de transformar el mundo.  Si el movimiento 15-M Democracia Real ya, germina en la conciencia de nuestros políticos, podrá brindarse por el éxito de los "Juan Nadie" de este país.

Naturalmente como todo gesto de libertad, tiene un alcance que sobrepasa los límites de la realidad que lo provocó.  La indignación, la desesperación o el miedo, producen una reacción extrema por que rozan la fibra más sensible que guarda el corazón.  Por eso muchas de las reivindicaciones  lindan la utopía, parecen formar parte de una carta a los Reyes Magos, más que de una reclamación política, pero en el fondo, de una u otra manera, lo que se está pidiendo es que quien puede utilice la imaginación, y no la calculadora.

Dijo un filósofo francés, que en realidad, hay dos especies de utopías: 'las utopías proletarias socialistas que gozan de la propiedad de no realizarse nunca, y las utopías capitalistas que, desgraciadamente, tienden a realizarse con mucha frecuencia', esto no debe desmotivar sino al contrario, debe encender la llama de nuestro afán de lucha.
Es cierto que la frustración, los anhelos y las necesidades de las personas, metidas en un frasco forman un cóctel extraño difícil de entender.  Sus ingredientes son carencias reales, dolores de la vida, reglas que sostienen la realidad, pero mezcladas forman una argamasa de utopías que cuesta manejar a la hora de cimentar un mundo nuevo.
Dicho más claramente, las ideas de una revolución, son ilusiones difícilmente convertibles en realidad, las revoluciones se fabrican con mimbres delicados, son complejas de apuntalar y de integrar junto a las estructuras económicas y políticas de este mundo forjado de intereses.

Sin embargo, decía Anatole France, un escritor comprometido con su tiempo  que  "La utopía es el principio de todo progreso y el diseño de un futuro mejor", por eso, no es alocado reclamar lo imposible, es justo dar rienda suelta a todo lo que soñamos desde dentro del corazón.  Rezaba una pintada de aquel mayo frances, "Sean realistas, pidan lo imposible", tal vez no ocurra nada después, pero, es bonito soñar por unos días.

La revuelta del 15-M tiene mucho de utópica, pero se echaba en falta una rabieta de la sociedad, una patada sobre el suelo, una respuesta hacia este mundo comprometido en estructuras económicas que anteponen los resultados a las personas, donde los bancos imponen sus criterios y la clase política especula con discursos hipócritas sobre lo que es bueno para todos, eso si, sin dañar a la banca o a sus propios intereses.

Gastos absurdos, inversiones inadecuadas, reformas sociales que son más bien injusticias del sistema, corrupción sistemática, y un derecho a la vivienda que resulta irrisorio, este país está en un límite que no hemos provocado las personas, sino los gobernantes, los que vigilan a los gobernantes, y la banca.  Seguramente nosotros, pese a nuestras machaconas rutinas, somos unos privilegiados, pero que  podrían decir sobre política social y sobre economía los casi cinco millones de parados, la gente joven con incierto futuro, los que dan bocanadas con sus empresas familiares, los que perdieron su vivienda, los que difícilmente podrán acceder a adquirir una, los que tuvieron que abandonar nuestro pais, los que malviven con pensiones ridículas y sueldos de otros tiempos, aunque este movimiento sólo sirviera para mostrar la indignación de un pueblo, bienvenido sea.

La clase política se ha ganado a pulso su desprestigio, los jóvenes que se manifiestan son la cabeza de una rabia largamente incubada por una mayoría que soportamos las injusticias del sistema.
Es curioso, que pese a la crisis galopante, los partidos políticos sigan despilfarrando en sus campañas electorales, sigan empapelando con carteles preciosos, en colores y en un carísimo papel cuché para tratar de convencernos  con sus promesas imposibles de lo que no podrán cumplir jamás, pero es un tiempo de elecciones, el momento de  asegurar que  harán lo que anteriormente no hicieron, es el momento de las poses y de las frases hechas, el instante para esbozar esa sonrisa inamovible como de Gioconda impertérrita, da lo mismo si lo que escuchan es bueno o malo, ellos adoptarán esa postura ensayada de serena superioridad.  Es lamentable que jamás los políticos hagan autocrítica, que reconozcan las chapuzas que pudieron hacer o los desmanes cometidos.  Los candidatos se meten en política por interés, para buscarse un beneficio, colocar a los suyos y resolver su papeleta, la vocación por el servicio a los demás, es lo de menos.
Desgraciadamente como alguien dijo, cuando los políticos ven un grupo de personas, no ven gente sino votantes.

Sobre la banca que decir, os contaré un asunto personal.  Durante varios meses asfixiado por unos gastos solicité un préstamo a varias entidades financieras,  y nada, me daban largas, pedían avales, presupuestos,  y otras excusas lamentables, no en vano, se estaban embolsando un buen dinero en intereses por el importe gastado en mis tarjetas (Las que tuve que utilizar para salir de estos apuros).  Un año después, acabados esos problemas económicos con gran esfuerzo y sacrificio, me encuentro que me ofrecen, ¡¡Todos sin excepción!! Tarjetas,  créditos, 6.000, 8.000, 12.000 € en el momento y sin problemas.   Claro, ya no tengo deudas por las que puedan sangrarme como sanguijuelas que son,  ya soy solvente y ahora me dan el oro, el moro, y mucho más. ¡Qué desvergüenza!

Para acabar, sólo hay un tema que llevo en desacuerdo con este movimiento ciudadano, y es algo que me dicta la sensatez de algunos años en el cuerpo.  No podemos seguir el lema "NO LES VOTES", por que la sociedad sólo puede cambiarse desde dentro. Del mismo modo que el pensamiento independentista de unas comunidades debe construirse sin violencia participando en las instituciones, no votar significa una queja, pero también quedarse al margen, dejar las cosas como están, y eso es algo que no debemos consentir.  Votemos, aunque no creamos en nuestros políticos, aunque nos duela entrar en ese juego impuesto con sus listas cerradas y su palabra farisea. Solo participando podremos levantar justamente nuestra voz contra quienes incumplan sus promesas, contra quienes oyendo este clamor de gente insatisfecha y desilusionada, sean capaces de no tomar partido por el pueblo, de no escuchar y reaccionar ante los gritos que les exigen DEMOCRACIA REAL YA.



No somos mercancía (Campsared Blog)
Este movimiento "Juan nadie" debe despertar las conciencias de nuestra clase política.  Todos los que no representamos a nadie salvo a nosotros mismos hemos alzado la voz para que nos tengan más en cuenta, para que entiendan como dice el eslogan, que no somos mercancía en manos de políticos y banqueros.

Como dije al principio, si algo germina dentro de nuestros resabiados políticos, habrá triunfado la revuelta de los que suelen tener voto, pero muy poca voz, que somos casi todos.  Feliz día de elecciones.




El muro de los deseos: Movimiento 15-M  (Campsared Blog)

lunes, 9 de mayo de 2011

VENDER EN TIEMPOS REVUELTOS


Esta historia se ha prolongado durante varias temporadas.  Llegó como una novedad a la 'parrilla', la trajo a España un guionista portugués de cuyo nombre no quiero acordarme.  Según parece fue un gran éxito en Estados Unidos, y bien traída la historia  a nuestro territorio patrio, supuso un nuevo estilo de hacer series encadenadas con un mismo argumento:   La venta activa.  "Si tenemos 20 millones de clientes, y a cada uno le vendemos una coca-cola, 20 millones de coca-colas".  Matemática pura, marketing de laboratorio.

Al principio tuvo un 'Share' espectacular, chicles y chupa-chups, promovidos en lote desbancaron cualquier propuesta de la competencia, e hicieron augurar prometedores tiempos a la empresa, y una larga vida a la serie.
Como digo, los primeros capítulos fueron de un dulzor exquisito, se llamaron las '5 ks', y fueron un éxito rotundo, ¿Quién no probó una 'K' en este país?.  Era la 'sensación de vivir' del nuevo siglo, consumir, consumir, y si es posible 'Ks',  ponga una 'K' en su vida.  Sacaron hasta un coche con ese nombre:  El Ford 'K' .
La serie tuvo un sin fin de personajes, pero todo giraba en torno a cinco historias parecidas con un mismo argumento:  La Comida Rápida, la Bollería, los Refrescos, los Helados y los Dulces.

Ya en el final de la primera temporada, alguien decidió 'matar' entre comillas a los Helados, aunque dicen las malas lenguas que se fueron por propia voluntad, cautivados por la propuesta de un millonario ruso que les propuso mucho dinero y mejor clima.
Aquella 'K' fue breve, pero con un papel muy recordado y muy valioso.  Tras su marcha, se incorporó a la serie un actor consumado, versado en mi historias, con cientos de películas a sus espaldas, ¿Quién no ha escuchado una 'película' sobre lo que pasó en aquel o en ese otro lavado?.   Todo el mundo.  Se trataba de la primera gran estrella,  - tanto que hay establecimientos en los que no ha llegado a intervenir por propia voluntad. -  Aquí me instalo, y aquí no. El dictamina su actuación.

Una vez conformado aquel equipo de actores populares, comenzó la batalla por la audiencia.


Las cinco historias que componían cada capítulo cobraban importancia según los meses y los días.  Los Dulces se ocupaban de la parte romántica, los episodios amorosos, las aventuras más tiernas y golosas del guión.

La Bollería no estaba dedicada solamente a historias de lesbianas, eran vivencias de colegas, de amigos, de amistad. Los refrescos ocupaban la franja más salvaje, la parte de la acción, las explosiones, los disparos, el universo de colores sin límite de fuerza.
Los Sándwiches eran para viciosos, aunque albergaban a mucha gente, los estudiantes, los viajeros, los gafapastas, y por supuesto los tipos con dinero.  Cualquier historia relacionada con los sándwiches estaba salpicada con dinero, aunque ya de por sí, el dinero, el deseo y el placer, suelen ir moderadamente unidos.
El principio de cada producción es una incógnita absoluta, y en este caso, no fue distinto, se comenzó con titubeos, el argumento no le gustaba a todo el mundo, hubo protestas y alguna manifestación, el público no estaba acostumbrado a una serie tan rompedora, con unos guiones tan agresivos.
Se llamó al orden a esos chupópteros y correveidiles, a esos 'estómagos agradecidos' según decía la productora, y la serie comenzó a remontar.

Transcurrió la primera temporada, y luego la segunda, siguió invirtiéndose en la serie, se buscaron especialistas en el método stanislavski,  los 'impulsores', que introdujeron nuevas formas de acción y de actuación, el drama, la comedia, un poco el esperpento, y unas primeras incursiones dentro del género del thriller.

Hasta mediados de la segunda temporada, una parte importante de episodios los protagonizaron los lavados, 'el más caro, siempre el más caro', se referían a su caché.

Pasado el tiempo, aquello es pura anécdota.  Se recuerdan interminables jornadas donde cada episodio era aumentar un tanto la popularidad del anterior, había que conseguir el presupuesto, subir el 'Share', batir todos los récords.

El sindicato de actores intervino, se redujo la intensidad, pero en la quinta temporada, entró una estrella de las grandes, de las que habitan el firmamento de la fama, de las que exigen tratamiento de diva, una divina, voluble, caprichosa, capaz de hacer cambiar las reglas para adaptarlas a sí misma.
Nada sería lo mismo desde entonces.  Conocida lo mismo en Hollywood. que en Estocolmo, Pekín o en la dehesa extremeña, la SPO, significó un renacimiento, la nueva cima, el culmen de esta nueva propuesta cinematográfica y televisiva marcada por el ansia, los argumentos repletos de tensión y sadismo, el thriller psicológico, y algún que otro capítulo con elementos de terror.

La SPO era un elemento impulsivo, dominaba con agresividad, con amenazas, resolviendo la mayoría de las historias de manera violenta, da lo mismo que se tratara de una viejecita simpática, de una mujer madura, de un chico joven, o un jornalero sudoroso, todos recibían el  'sopapo',  y algunos, un  'leñazo' considerable, pero subía la audiencia y los ingresos, la productora quería sangre, más víctimas, los actores nos convertimos en asesinos compulsivos, el argumento se centró en hacer víctimas de todo el que pasaba por allí.
La serie dejó de ser un entretenimiento familiar para convertirse en una pesadilla sin final, aquellos argumentos nos convirtieron en psicópatas, éramos asesinos en serie, 'liquidábamos' a trabajadores, a parados, a amas de casa, los personajes secundarios sabían a lo que iban, y algunos la palmaban con una dignidad gloriosa.  Otros se iban haciendo sabios, precavidos, esquivos, sabedores del tema, pero nosotros al ataque, lo mismo les 'arreábamos' con una paletilla de jamón, muy del estilo de Almodovar, o les 'atizábamos' con una caja de naranjas, con un tarro de miel, con unas nueces o con frascos de almendras, que es con lo que afinábamos mejor la puntería.

Con una situación como la que hay en España, hubiésemos tenido que buscar historias de ternura, de solidaridad, temas sencillos, asequibles, cercanos para todos los públicos, pero los directores exigieron violencia máxima, impusieron un número de crímenes en cada capítulo, los asesinos se convertían en víctimas de sus verdugos, el negocio de la televisión se había enviciado hasta  los huesos.

La reciente incorporación de una estrella infantil de padres ricos, nos 'rasca' a todos dejando al descubierto la mísera esperanza de mejora que le aguarda a la serie.
El juego de la audiencia y el dinero marca los pasos ambiciosos de quien posee estos medios,  ya no hay aprecio, no hay hermandad , los beneficios los dan, lanzarse al cuello y hacer cachitos diminutos de cualquier árbol, incluso del caído.

Somos sicarios al servicio de esta Red de 'televisión',  hacemos un programa basura, que ni satisface a los clientes, ni recompensa nuestro esfuerzo, ¡Maldito parné!,  Quienes trabajamos en ello, necesitamos el dinero, y aceptamos estos papeles denigrantes.  Las empresas engullen la buena voluntad de los hombres queriendo acumular fortunas faraónicas que no gastarán nunca.  Establecen sus postulados inquisitoriales sobre las espaldas de trabajadores agotados, clientes hastiados, ilusiones burladas y derechos arrinconados.

La 'televisión' de Campsared, es un territorio de una aplastante ley.  O aceptas esas reglas, o te retiran de la parrilla.
Vender en serie (Campsared Blog)

sábado, 30 de abril de 2011

¡QUE TE DEN...!

Hay compañeros que te sacan de quicio en todos los trabajos, no sólo en Campsared, tarde o temprano salta la chispa por que en las relaciones, siempre hay fricción, y si hay fricción hay calentamiento, y el calentamiento puede ser bueno o malo.  Si es un calentamiento bueno pues a follar y listo, pero en nuestro trabajo no se puede follar, no hay tiempo material, y más allá del morbo de consumar aquello dentro del obrador, que es un sitio fantástico, el resto de lugares carecen de un interés consustancial al hecho de cometer una locura, luego cualquier calentamiento en el trabajo, suele ser malo y devenir en una bronca.
Luego hay broncas pequeñas, broncas grandes y broncas  'E+10',  que están expresamente prohibidas en el artículo 31 del Convenio, así que ni me entretendré en ellas, sólo decir que esas no esperan al amanecer para aclararse bajo la luz final del monolito, mientras el turno 3 y el turno 1 ejercen de padrinos, esas se solventan en juicio sumarísimo, y aunque no tienen sexo, si que terminan con frases alusivas del tipo:  "¡Que te follen!",  para acabar la discusión.
Las otras broncas, las pequeñas y grandes se desarrollan entre las bambalinas, por lo bajo, 'el espectáculo debe continuar',  son siempre por minucias, un quítame allá esas pajas, un donde has puesto ésto, un no me has hecho aquello, bobadas que se resolverían en nada, si todos dispusiéramos de tablas adecuadas donde medir la importancia de las cosas.
¿ Discusión de trabajo?,  uno con siete en el baremo, de leve a moderada, tres padrenuestros y marchando, poca cosa, más pajas para aquello del quítame, no penseis mal.

Todo en la vida desmerece en comparación a otros sucesos, ya sean problemas o momentos felices, siempre hay gente que ha padecido o disfrutado más.  El baremo no engaña.  Nuestro momento más feliz, encuentra réplica en la fiesta de las fiestas, y se convierte en un momento alegre y nada más.  Lo triste también se topa fácilmente con la montaña que da sombra más grande y más oscura.  Todo lo que se siente en esta vida es relativo, y por lo tanto intrascendente.

Las broncas de los jefes o de los encargados, o mantenidas con otros compañeros, se disolverán en el tiempo, que es un océano tan voluminoso, que incluso témpanos muy grandes, desaparecen engullidos por su magnificencia.
¿Quién se acuerda de las broncas de chico?,  ¿De los rapapolvos de joven?,  ¿O de las charlas de mayor?.
¿Y de la penúltima bronca conyugal?  Discutir dentro del trabajo es tan inútil y contraproducente como hacerlo contra los sindicatos dentro de este blog.
Cada acontecimiento negativo se refleja en nosotros, como si estuviéramos frente a un espejo, lo que decimos o atacamos nos afecta a nosotros mismos, porque somos garbanzos en una misma saca, somos iguales, somos dos ramas cualesquiera de un árbol, y por fuerza nos rozamos unas con otras.

En este punto debo decir que las mujeres son mucho más chinchosas, el doble, bueno, el doble no, el triple tal vez, mientras que un hombre resuelve diferencias con un simple  "Date el piro vampiro",  o incluso desdeñando el problema, quitándole hierro a la disputa, usando sabiamente el  'baremo',  la mujer, utilizando su visión de las cosas  - Que es distinta diametralmente a la del hombre -,  lo cocina despacio, lo hierve a fuego lento, y lo dispone en cómodas raciones:  Para el compañero, para la amiga, para el encargado...  de una raquítica  'tartera',  saca un banquete para quince,  ¿Y total qué?,  La misma albóndiga en el plato y mucha propaganda.

Estar a malas con quien mañana vas a compartir el trabajo no es de recibo ni entra en la lógica, ni es saludable para el alma, es mejor aclarar la situación, ceder un poco tu y un poco el otro, sacar la 'tabla de baremos', o lo que rayos os parezca pero hacer un borrón y cuenta nueva de esa discusión fratricida e incómoda como un sillón relleno de guijarros.

Un sindicato es el único salvavidas que encontrarás que flote de tu parte en caso de naufragio, y un compañero,  el brazo más cercano que puede asirte o hundirte según quiera.  No seamos tontos, salvémonos del temporal los unos a los otros, las rencillas mejor, en el contenedor, junto a las cosas caducadas.

MAYO 2011, comentarios

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lunes, 18 de abril de 2011

EL IMPERIO CONTRAATACA


En realidad era un combate lógico que había de llegar tarde o temprano.  El imperio galáctico de la ONCE que había iniciado su ofensiva tiempo atrás, consideró que la conquista  de este nuevo planeta no iba tan rápida como esperaban, no se podían rendir tan fácilmente sin presentar una cruenta batalla con varios miles de vidas inocentes en juego, y nunca mejor dicho.  Se trataba de conseguir filtrar en los hogares de todo el universo, un ejército de pequeños androides rascantes que vencieran la voluntad de los humanos y del resto de pobladores del sistema planetario.
Los comandantes de la Federación sobornaron sin mucho esfuerzo a los avariciosos mandatarios de nuestra Estrella de la Muerte, que se dejaron convencer por las prevendas y ese lenguaje indescifrable pero hechizante de los undécimos, o habitantes de la ONCE, un planeta  de obscuridad total, sin soles ni pantallas de plasma, un mundo tenebroso y desconocido, donde los sonidos y el tacto cobran importancia vital, y junto a la intuición, son el único medio de reconocimiento que les permite sobrevivir es esas condiciones adversas.
- ¡Oiga!, Me ha tocado una teta -
- Pues claro, es que la estoy reconociendo.  No todo va a ser intuición - Se excusaban a veces en su jerigonza particular nativa
Los undécimos son seres de inteligencia superior, reconocen en los olores y en los mismos silencios, la forma de pensar de los otros, adquieren la destreza de dominar su mundo a ciegas, y de colonizar otros planetas con una sorprendente capacidad de adaptación, algo que no conseguiríamos nosotros  en su mundo ni utilizando el último Tomtom actualizado por Google Earth del cosmos.

Dan miedo por que pueden con todo, 'juegan' con nosotros, aunque pensemos que 'jugamos' con ellos.  Son una raza superior que quiere conquistar la galaxia penetrando en el nucleo duro de nuestros anticuados cerebros.
Poseen tecnología puntera, interpretan lenguajes sobre 'puntos', cuando nosotros apenas si nos entendemos utilizando letras y palabras.  Saben y pueden controlarnos, tienen revistas porno con relieves hechos de silicona, tienen bastones laser y perros amaestrados que leen a Kierkegaard, y que conducen turismos de alta gama.

Su colonización de este planeta fue rápida y sin sangre.  Se metieron con discrección en nuestras mentes, introdujeron bolas saltarinas que cada noche rendían la voluntad de los humanos ante el televisor.  Después de un tiempo, desplegaron un imperio económico y mediático que amenazaba la libertad de libre gasto de los hombres.  Aprendimos a dejarnos lo suelto, proseguimos abriendo la cartera, la caridad se convirtió en un vicio, escuchamos sus cantos de sirena, sus anuncios, sus chascarrillos siderales que sólo habíamos visto en ALF hasta la fecha, y sucumbimos a su encanto alienígena.  Nos abdujeron con ensoñaciones económicas para cada uno de los días que tiene la semana, para los lunes, para los viernes, el Especial, el Superonce, un tsunami que arrebataba voluntades montaba su espectáculo de adoración diario alcanzando los más remotos rincones del planeta. Cada mañana o cada tarde, acudíamos al quiosco del 'Halcón Milenario', y nos administraban unos euros de droga.  "Dos iguales para hoy" , la marca de la bestia.  La gran ola...




En su sagaz guerra galáctica, colonizaron nuestras ciudades y entraron dentro de nuestras casas ganándose la confianza de los sorprendidos terrícolas.
Su expansión no tenía precedentes, solamente la marabunta (Y los estrenos de 'Torrente' claro) mostraba una voracidad de tal calibre, pero la realidad ya no contaba con Charlton Heston en plenas facultades, y los extraterrestres de la ONCE se introdujeron por todas partes, por los conductos de refrigeración, en los envases de patatas, en los letreros luminosos, en la televisión, en los sujetadores de las chicas, en los libros de texto, en las palabras de la radio, y en los cerebros de los sesudos directivos de Repsol.

Fue una ofensiva arrolladora, las huestes de aquel ejército de cegatones demostró buena vista, penetrando en la vida de la gente por cualquier orificio, no sólo por los ojos y el oído, eran androides que penetraban de boca en boca con lujuria, convirtiendo nuestra labor de vendedores en una sórdida propagación del vicio, y a nuestra sociedad, en un ejército de desordenados ludópatas.

EL VICIO ENTRABA EN TODO AQUEL QUE ALGÚN SEGUNDO MOSTRABA ADMIRACIÓN O ALGÚN DESCUIDO DE SOBERBIA O DE ENVIDIA.

Hasta entonces sólo había oído hablar de aquella plaga, pero un buen día llegó una nave extraterreste hasta mi pueblo, y aquel bicho pesado, rechoncho, gris oscuro, y de mirada colorida, se posó en un rincón de la gasolinera, junto a nosotros en la zona de caja.
No había cojones a espantarlo ni enseñándole la caja de los caducados, ni amenazándole con la fregona con que desatascábamos los servicios.  Nos miraba, vertía ese mórbido tufillo ácido de extraterrestre cojonero y hacía 'fu' como un gato enfoscado, como una fiera corrupia dispuesta a devorarte.  Y así fuimos cayendo, nos saltaba en el pecho y como un pulpo se hacía fuerte contra nosotros, se nos metía en el corazón, bajaba hasta el estómago,  y como el hambre,  doblegaba la voluntad, abríamos el monedero y ¡clink!, como en una hucha de acero, euro perdido.  De vez en cuando nos premiaba., un ronroneo forzado, y otra vez a morder, como si fuera el perro rabioso de los Baskerville.

En los últimos tiempos el imperio quiso avivar la ocupación, y lanzó una furiosa arremetida.  De sus naves nodrizas salieron miles de recomendaciones, innumerables circulares, había que conseguir que los nanoorganismos  penetraran en nuestra sociedad, infectando desde los más jóvenes hasta los más ancianos.

El contraataque no se hizo esperar.  Recibimos la hoja de ruta con unas claras órdenes de iniciar la ofensiva.  El imperio tenía recursos para afrontar una contienda larga y fatigosa, en la que no cabía la palabra 'derrota'.

A nuestros jefes les succionaron los cerebros mediante vainas que por la noche les penetraban por el culo.  Por la mañana, ellos trataban de hacer lo mismo con nosotros, y muchas veces lo lograban.  Nos vimos abocados a la guerra.
Gif de Alien

Desde la torre de control de nuestras caza-cajas disparábamos proyectiles sin parar.  Los terrícolas evitaban la balasera con arriesgados juegos de cintura, las más listas en ésto de menear la cadera, por supuesto, y como en otras muchas cosas,  las mujeres, que ejecutaban 'waka-wakas' perfectos para salvar los proyectiles, o desplegaban el protector seguro antimisiles, que sólo atravesaban acertados disparos que llevaran un baño dulce de chocolate o caramelo.   Los misiles de gominola también las alcanzaban con frecuencia, pero permanecían impávidas ante el arrullo hipnótico de los nanorobots.

Nos obligaron a entablar una guerra diaria que duró 100 años y tres días, y que para los anales de la historia sería llamada , "la guerra de los 100 años y tres días", o en modo breve, la guerra de los Rascas a la que pronto se uniría otro imperio todopoderoso e invasor:  Los ejércitos milenarios de  La Cruz Roja

Fue un acontecimiento galáctico, que presenciamos todos, sobre todo las viejas glorias del Madrid, los bisnietos de los zidanes y pavones, de los ronaldos y los beckhams,  las estrellas de antaño contemplaban la apoteosis presente de aquella guerra de galaxias universal.

Un grupo de rebeldes llamados "Ludópatas Anónimos", soliviantados por la exigencia del del tirano, se levantaron y formaron la resistencia que en esos días luchó contra los malvados extraterrestres al grito de:

                     " Rasca you, when you die that you will do your?
                       Rasca you, when you die that you will do your?
                       Your you will be a corpse nothing more"

Sobran las traducciones, pero para nostágicos ahí va el himno en castellano de la revolución:





jueves, 31 de marzo de 2011

QUIERO SER COMO BECKHAM


Pues si, quiero ser como Beckham, aunque ya no disfrute de los años de esplendor en la hierba, puede comprar la gloria de las flores, destilarla, y echársela como colonia por el cuerpo.  Ser Beckham,  siempre conlleva más ventajas que inconvenientes,  aunque le obliguen a correr por la banda los domingos.  Nosotros la corremos durante siete días seguidos, de la caja al voult, de la caja a los servicios, de la caja al lavado, y no hay color.  ¿Qué le dan patadas?, pues sí, pero mejor pagadas que las nuestras, que además son patadas sibilinas al sentido común y a los derechos:  "Teneis que vender dos  cajas de naranjas obligatoriamente, si no, ateneros a las consecuencias".   Como le estén diciendo lo mismo a Kaká, va listo, acabará cobrando los mismos incentivos que el utillero del Castilla.

Volviendo al tema.  Ser como Beckham es más gratificante que ser un ciudadano cualquiera, aunque tengas una pareja como Victoria, con pose de estreñida, pero más bien suelta con la Visa en la mano.
Además Beckham es rubiajo, y le cae bien a todo el mundo, no hay problemas raciales, ni crítica social por que sea un inmigrante del demonio, no pertenece a una nación dudosa, ni es gay, ni tiene ideas políticas contradictorias.  Puedes invitarle a comer, sabiendo que va a ser  educado, sobrio en sus apetitos, y que traerá un buen vino de regalo.  Empezamos a llegar al meollo.
Siendo Beckham, cuesta tan poco hacer regalos como pueda costarte a ti salir un día a cenar:   Un pequeño esfuerzo para la humanidad, una insignificancia para Beckham.

Cuando rodaron la película ("Quiero ser como Beckham",  2002, Gurinder Chadha), se referían a la aventura de jugar al balón, pero lo divertido es jugar a las finanzas sin peligro, disponer del dinero suficiente para dar y regalar, para arreglar el coche sin pedir presupuesto, para comprarte casa sencillamente poniendo el dedo  sobre el globo terráqueo.  Ser como Beckham te acerca mucho al cielo, como dispusieras de entradas VIP al paraíso.

Para cualquiera 'quedarse en bragas' o  en calzoncillos quiere decir que estás sin blanca, o que haces algo  divertido a solas o en pareja.  Para Beckham quedarse en calzoncillos,   significa  meter billetes en fajos del tamaño de una novela  de Ken Follett, sus piernas si que son los 'pilares de la tierra', y su cartera el cofre del tesoro.
A Beckham no le importa que suba la gasolina, le da igual que las aceitunas valgan ocho u ochenta, cuando recibe cartas de su banco siempre es para entregarle cacerolas, televisores y tostadoras gratis, no le devuelven las letras ni los recibos, ni necesita una calculadora para cuadrar las cuentas a mediados de mes.

Tampoco lleva cámara en sus vacaciones, de las fotos se encargan ya los paparazzis, y salen en color, preciosas, no necesita pasarlas al ordenador, no necesita tener un album familiar;  sencillamente buscar por internet.

Toda esta fijación por Beckham me viene después del otro día, cuando ¡Milagro!, su chófer paró a llenar el coche de la estrella de Los Angeles Galaxy :  Ciento veintiseis euros de la 98, veintiuna mil de las antiguas pesetas ¡Santo Cristo!
- ¡A donde vamos a parar! -,  Exclama la clientela.
- No hace más que subir -,  Te echan en cara cabreados.
- Lo que tiene que hacer Repsol es poner gente a echar la gasolina, ¡Qué bonito es echárnosla nosotros mismos!,  ¡A picar piedra os ponía yo!  - Sentencian.

Como ya conocemos el percal, ponemos cara de inocentes, de:  ¿A mi usted que me dice?, que dan ganas de hacer que el encargado salga a caja y se lleve su ración de indignación humana y de lamento ciudadano.  'Si tiene usted razón',  piensas,  'si a mi me pasa igual',  y hasta Beckham lo sufre cuando tiene que repostar su Jet privado, pero la gasolina de su coche es diferente,  suelta esos euros, como quien suelta monedillas  para pagar la ronda de cervezas. Calderilla sin más.

Y es que la vida se ha empinado de tal manera que los sueldos se han quedado raquíticos.  Basta pasar por cualquier centro comercial sin ánimo de lucro (Todos parecen serlo en sus anuncios), para acabar, a poco que te despistes, esquilmado como si te pillaran unos piratas somalíes en el Índico.

España está fatal.  Aunque quisieran los políticos decirnos lo contrario, va mal, y su pronóstico es reservado  si hablamos de futuro.  España tiene un catarro de los gordos, y está en cama, casi cinco millones de personas están en cama aunque no quieran, es un catarro brutal y contagioso.  Por lo mismo  vendemos tantas cajas de naranjas, como si en esa  vitamina C, ofrendáramos remedios a la crisis camuflados en la tecnología Repsol con que se fabrican los envases. Y si no, está la suerte de los 'rascas', eso si, con el dinero por delante.

Y el combustible está en el frente, y es una de esas 'puntas de lanza' que nos pinchan, la celebrity que más destaca en el defile
Hace bien poco, que la 95 llegó al valor más alto de su historia, y el gasóleo, rollizo por el uso masivo, le va siguiendo como escudero fiel  aupando entrambos unos molinos inflacionistas complicados de vencer.

¿Qué está pasando con los carburantes?.  Si fueras Beckham te importaría una mierda, pero en la situación en la que andamos todos, que  estamos 'a la cuarta pregunta', buscando hasta monedas en el fondo del bolso, rascando la cartera por si aparece algún billete oculto, con los kilometrajes trasnochados que cobramos, que apenas nos resuelven una parte pequeña del consumo mensual de combustible, todo este asunto nos salpica de lleno, nos hace copartícipes y al mismo tiempo sufridores de la temible realidad..
Dicen que en 2008, en julio, cuando subieron las temperaturas corporales a las que invita la estación, también subió el petroleo llegando el barril Brent al máximo de siempre (145 dólares).  Yo casi no me acuerdo,  pues era joven por entonces y andaba preocupado en calenturas propias de la edad.

Luego bajó rápidamente en 2009, hasta niveles mínimos y hasta asumibles, pero esto no es el sexo, así que todo lo que baja, sube después bastantes veces,  luego se planta, vuelve a subir un poco más, y acaba en una erecta posición inalcanzable como  la cucaña de mi pueblo, que no corona nadie más que Toñín, que es un muchacho de 'posibles' , como Beckham, que utiliza sus botines Vasque de clavos para alcanzar el objetivo.

Nosotros no tenemos botines, y muchos tampoco botas de esas con la punta metálica, tan apropiadas para atizar patadas en los huevos a los que exigen ventas imposibles, o a los políticos que nos enredan con juegos de palabras diabólicas.

El caso es que los combustibles han subido, y se han puesto a unos niveles inalcanzables (como la cota de las ventas de SPO),  para que sólo Beckham coja el coche.

El motivo del incremento hay que buscarlo en la depreciación del euro frente al dolar, la subida del IVA, y en el aumento de los impuestos sobre los carburantes, que casi alcanzan el 50 %.  Luego están las batallas en el norte de Africa.  Como si los enanos fuesen gremlins remojados, se multiplican los problemas económicos en este circo planetario, así que no hay remedio, tendremos que buscar hasta en la ropa que nos pusimos en verano, para ver si encontramos algún billete de cincuenta disimulado entre sus pliegues, a fin de regalarnos nuestros 'quince minutos' de  gloriosa alegría.

Suben los carburantes como la espuma del champán con que los Beckham riegan las plantas del jardín.   Cada vez que llenas el depósito le das un homenaje al coche, el mismo que te dabas tu antes por el mismo dinero, ahora se lo lleva el diablo, el  'diablo sobre ruedas'.  El electrodoméstico más caro que tenemos, 'chupa' más que un palé de campurrianas, y tu cobras lo mismo de kms.  ¿No se de que te quejas?,  ¿No son los mismos kms. de  entonces los de ahora?,  Pues ya está, cuando trasladen tu ciudad o tu pueblo veinte kms. más lejos, pues cobrarás un poco más.  Caso zanjado.

Los usuarios no cobran en kilómetros, les damos ostias directamente en la cartera:  Sesenta ostias, ochenta ostias, las ostias que hagan falta.

Los españoles, la masa media, el pueblo soberano, se ha cansado de subir cuestas en enero, en febrero, en abril, o en noviembre.  Sube cuestas como los bueyes tiran del molino, o tiraban por que hasta en eso han mejorado los bueyes con respecto a los hombres.

No queda claro por que los carburantes han disparado su valor aún cuando no teníamos guerras a la vista (Ahora ya tienen la excusa que buscaban), mientras el barril Brent guardaba un precio razonable de rebajas de marzo.  La realidad es que compramos oro negro y lo vendemos destilado en colores y al precio del platino.  La gente murmura maldiciones a la hora de pagar.  El día menos pensado nos fulminan con una maldición gitana.
Mientras tanto vamos subiendo cuestas, un curso entero de ascensiones, y varios años quedan para escalar un mes tras otro según nos pronostica el FMI (Fondo Monetario Internacional).
Aunque quisiéramos ser Beckham o como Beckham, tanta escalada nos hace parecernos más a Edurne Pasabán, o a Juanito Oiarzábal.   Los 'ochomiles' son una cosa cotidiana,  y forman parte del 'checklist'  de la vida:   Hay que vender ocho mil rascas, llegar a ocho mil euros en las SPO's,  y proponer ocho mil cosas distintas a nuestros agotados clientes.  Hay que pagar ocho mil euros de un préstamo, y ocho mil veces nos miran mal cada semana por los precios que tiene la gasolina y los productos que vendemos, ocho mil euros gana Beckham al día, los mismos que  pago de hipoteca yo al año...

Han prohibido el tabaco para que dispongamos de oxígeno más limpio para poder llegar hasta la cumbre cada mes sin que nos falte el aire.

- ¿Y tu padre de que trabaja? - Preguntarán los niños en el cole.
- Mi padre es Beckham,  ¿Y el tuyo? -
Campsared Blog: Gasolineros y alpinistas 
- El mío es 'alpinista' - Contestará tu hijo echándose a llorar.