Las opiniones se regalan, son gratis salvo si eres el asesor de algún gobierno terrenal, o trabajas y te pagan por ello en una empresa de las gordas (en las pequeñas el asesor es siempre el cónyuge del jefe), el resto es gratis, más que un abrazo o un saludo de mano, y por ello todos tenemos opiniones para llevarlas puestas y para regalar. Y son de todos los colores, para los días de fiesta, para los acontecimientos deportivos, para reuniones de familia, y para el rato del aperitivo. Y esto es muy bueno por que las opiniones son un abono rico en vitaminas, hacen florecer los proyectos, revitalizan a quien las da y a quien las toma, crecen si son de calidad, se convierten en ejemplares, son copiadas, y en el caso contrario pueden sembrar terror o cólera. Las opiniones entran por vía de la experiencia, y como ya he citado, la experiencia de cada cual, es un GPS para el resto de la vida.
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| Trabajador y sindicato debatiendo (Campsared) |
Por ello, algunos compañeros
disidentes sólo muestran su opinión personal, lo visto y lo vivido, lo sentido en sus carnes, lo percibido en su experiencia laboral y vital, y los demás,
sindicalistas incluidos, debemos entender y aceptar críticas aunque no nos convenzan los motivos o el planteamiento. Las opiniones nos enriquecen.
Precisamente el BLOG, es un sitio magnífico para exponer cuestiones que generalmente sólo tratamos con compañeros de estación y poco más.
Cualquier trabajador es muy libre de opinar lo que quiera sobre sus experiencias personales, y eso debiera ser perfectamente respetado. Y en la opinión no sólo afecta "el cristal con que se mira", también influye la vivencia de cada cual, y estoy seguro de que quienes critican la labor sindical, también prefieren hacer piña con ellos que al lado de la empresa -por mucho que reprochen-, ellos ayudan poco o mucho, lo que pueden, y la Empresa por contra mira con la calculadora en una mano y el reloj en la otra.
Yo creo que hay temas insalvables, la religión, los toros, el sexo, la política, la labor sindical... el que opina una cosa, dificilmente va a cambiar de bando, aunque de sabios es rectificar, no hay duda, pero eso es sólo una bonita frase. Cuando pasan los años, todos hemos formado una coraza de opiniones y de comportamientos bastante dura de roer, pero como decía el poeta "nos queda la palabra" Podremos estar o no de acuerdo, pero lo bueno es debatir.
Cada Delegación recibe el sol desde una perspectiva, cada estación tiene su sombra en un rincón distinto, somos de nuestro padre y nuestra madre, fuimos a colegios dispares, arraigamos de múltiples maneras, somos árboles en la plantación de Repsol, y damos nuestros frutos de forma diferente. Con todo esto, ¿Cómo pensar que el viento nos va a afectar de igual manera?
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Los sindicatos son el sombrajo que nos libra del sol radiante de la empresa, evitan las ampollas si pueden, pero no las provocan".
Anksunamun Esto también es mi opinión, y ¡gratis!.